a semana pasada se registró un sismo de magnitud entre Puerto Natales y Punta Arenas, muy cerca de Ushuaia. Dado que la capital fueguina se encuentra en una zona de falla tectónica y es plausible de sufrir terremotos, Andrés Schaller, integrante de Defensa Civil de la Municipalidad de Ushuaia, dio algunas recomendaciones para tener en cuenta ante un posible desastre generado por movimientos telúricos.
La primera medida está vinculada a la cuestión edilicia. Es importante para cualquier persona que inicia una construcción ajustarse a la normativa actual que exige el cálculo de estructura sismo resistente. “Esto significa que la construcción soportaría un sismo para darnos tiempo a poner en práctica el plan de evacuación que tenemos ya sea en nuestra vivienda o en edificios públicos como escuelas”, indicó Schaller.
Otro punto a considerar es la dinámica familiar ya que sus integrantes no están juntos todo el tiempo en sus casas y hay familias que tienen hijos en edad escolar. Se recomienda tratar de prever un plan de contingencia en base a un punto de encuentro, pensando en lugares que sean potencialmente seguros. “Nosotros desde Defensa Civil hicimos un relevamiento en muchos sectores de la ciudad donde progresivamente vamos a ir poniendo cartelería. Van a ser puntos de encuentro con espacios para realizar campamentos, para hospitales de campaña, con acceso a vehículos de gran porte que tengan la capacidad de llevar comida, agua y cuestiones necesarias ante una situación extrema a la cual estamos expuestos en esta geografía”, expuso el entrevistado. Según explicó, para elegir sitios que sean potencialmente seguros hay que evaluar que el lugar sea plano, que esté despejado y que no conlleve riesgos en torno a la caída de cosas como por ejemplo postes de luz.
Ser autosustentables forma parte de las recomendaciones a tener en cuenta. “La realidad es que si un sismo azota la ciudad no solamente se va a ver afectada la comunidad particular sino también todos los edificios y todos los entes de emergencia y lo más probable es que estén colapsados y va a llevar un tiempo que los servicios de emergencia vuelvan a estar operativos”, señaló el funcionario. Lo ideal sería que cada familia contara con bidones de agua, medicación, comida no perecedera como latas de atún.
“El agua, según la hipótesis que manejamos va a ser un recurso que va a escasear. Si bien tenemos muchas fuentes de agua en la ciudad, la red de agua potable se va a ver afectada. En situaciones medianamente habituales la rotura de un caño complica de por sí el suministro pero en caso de ocurrir un sismo no se rompería sólo un caño sino muchos”, advirtió.
Mientras el sismo ocurre se sugiere que las personas se resguardan debajo de una mesa, de una silla, debajo del marco de la puerta, mantenerse lejos de las ventanas porque se pueden romper los vidrios, como así también de estanterías, placares y alacenas que es muy probable que se desprendan y puedan ocasionar alguna lesión.
Si en el momento del sismo las personas se hallan en algún espacio público el consejo es mantenerse alejados de equipos de calefacción, de equipos de sonido y de todas las cosas que estén colgando porque se caerán y terminarán lesionado a las personas.
Por último, Schaller remarcó la importancia de no volver a ingresar a los domicilios ya que hay un alto riesgo de incendio cuando suceden los sismos. “Por más que uno piense que no pasó nada, que no se rompió ningún vidrio, que la casa se ve bien, lo cierto es que la estructura sufrió un movimiento sísmico y hasta que no lo evalúe un profesional la recomendación es no volver a ingresar”, concluyó.